Cuando la maternidad te da una ostia a mano abierta

25.02.2019

Así tal cual.... Esta entrada es una de las más difíciles que he escrito.

Ser madre no es fácil, ser madre no es pinterest, ser madre no es como en las películas... ser madre es la tarea más difícil del mundo.

¿A cuantas charlas de maternidad habré podido ir? ¿5? ¿6? Otras tantas de educar sin gritos, disciplina positiva, de como quieres que te recuerden tus hijos...y eso sin hablar de cuantos libros me he podido comprar.

No sirven para nada, no sirven para nada hasta que lo ves y lo sientes.

La semana pasada mi niña, mi pequeñina, se quemó el culete con la estufa cuando se iba a vestir porque Blas no la dejaba en paz, y al dar para atrás se quemó. Una quemadura fea... y lo que le tuvo que doler.... y ni lloró, ni gritó, ni se quejó. Yo la acabé de vestir, yo la llevé al colegio, y ahí iba ella con su mejor sonrisa (como siempre)

¿Sabes la razón de que no se quejara? Porqué tenía miedo de que yo la riñera.... tenía miedo de su propia madre.

Y ahí es donde me vino el bajón, me sentí fatal... ¿en que clase de ogro me he convertido para mi propia hija? Es cuando la pregunta "¿Cómo quieres que te recuerden tus hijos?" se me vino a la cabeza, la respuesta: ¡Así desde luego no!

No podré evitar algún grito, la castigaré seguramente, pero no quiero que no me diga las cosas (y más de este alcance) porque me tenga miedo.

Habrá gente a la que le funcione la disciplina positiva, hablarles y darle la vuelta a los conflictos generando una oportunidad... yo estoy buscando el camino, el equilibrio... y en este punto me hallo.

¿y tú te has visto en una situación parecida?

Feliz inicio de semana (Espero sea mejor que la pasada),

Sara

P.D.: La niña está bien, se le está curando el culete sin problema y dándole bien de Aloe Vera.